Translate

viernes, 22 de mayo de 2009

Asturias entrada al paraíso

Asturias es un tesoro situado al norte de la Península Ibérica formado por numerosas joyas, como son su paisaje, su arte, su historia y tradiciones, su gastronomía y sus gentes. Sorprende, atrae y engancha por su belleza natural. Si hubiese que buscar un color que la defina, éste sería el verde, ya que verdes son sus valles con prados, montes y abundantes bosques. Color que en los días soleados de primavera y verano adquiere un intenso brillo, y que en otoño se transforma en una melancólica mezcla de rojos, ocres y marrones que fascina e impresiona.

Otro regalo para la vista es su costa salpicada de playas. Amplias y abiertas unas, pequeñas y recogidas otras. Una postal que nadie se puede perder, ya sea desde un barco en la mar o desde uno de sus imponentes acantilados. Asturias es un magnífico museo el aire libre que destaca por la diversidad de su paisaje en un territorio siempre próximo, paisaje mixto de mar y montaña, entre las que el viajero se encuentra con sierras costeras y fantásticos valles por mundos vegetal y animal también son variados en extremo, con espesos bosques de hayas, robles y castaños, donde habitan animales casi míticos difíciles de ver, como el urogallo, el oso pardo o el rebeco, que acompañan al lobo, al jabalí y al corzo.

La belleza natural merece su reconocimiento y por eso casi un tercio de su territorio está declarado espacio natural protegido (Parque Nacional, Parques Naturales, Reservas de la Biosfera, monumentos naturales...). Pero toda esta naturaleza no sólo se disfruta contemplándola, sino que permite realizar multitud de actividades para todos los gustos y condiciones: senderismo, bicicleta, rutas a caballo, descensos en canoas, escalada, caza y pesca, esquí, surf y todas aquellas actividades al aire libre que el respeto a la naturaleza permita.

Este pequeño y antiguo reino que Asturias conserva una cultura y unas tradiciones milenarias. La historia es espléndida en la región, y con ella se encuentran restos paleolíticos (cuevas de Tito Bustillo, Candamo, El Pindal, El Buxu...), la cultura castreña prerromana (con centenares de castros documentados), restos romanos, iglesias y palacios que abarcan todos los períodos artísticos, desde el románico al arte más contemporáneo, sin olvidar el Arte Asturiano, único en el mundo y reconocido como Patrimonio de la Humanidad. El amante del arte puede completar su recorrido por Asturias visitando sus museos, donde descubrir a fabulosos pintores del país y con ellos conocer mejor el pasado y las formas de vida de los asturianos. Pero todo este espectáculo de historia y paisaje no estaría completo sin sus gentes y sus pueblos, lo mismo los pesqueros que los de montaña; o sus ciudades, que aún conservan el encanto de un pasado medieval.

De la gastronomía también puede presumir, desde la humildad. La mar, el campo y la montaña ofrecen todo lo que uno pueda desear, y no sólo para la cocina tradicional; hoy los fogones preparan nuevos platos que hacen, junto a la cocina de siempre, que este lugar se también un paraíso del buen comer: fabada, potes, mariscos (centollo y percebes); pescados (merluza, pixín...), carne roja, de cordero y pro supuesto una gran variedad de quesos (cabrales, casín, oscos...). Para los golosos, un postre de arroz con leche, casadielles (postre de hojaldre y nuez bañada en anís), frisuelos (torta de hariana y leche)... Todos siempre acompañado por la sidra, bebida asturiana por excelencia.

Esta tierra de tradiciones es rica también en etnografía y folclore: hórreos, quintanas, casonas, antiguas ermitas, artesanía, tradiciones ancestrales, lengua, música y danzas que nos llegan del pasado más remoto... y romerías, que favorecen la magia de las noches, al igual que sus seres mitológicos, como los trasgos o las xanas.